Vínculos

miércoles, 21 de septiembre de 2022

Homilía en la Fiesta de San Mateo



"Se levantó y lo siguió"

A la luz del evangelio de esta fiesta litúrgica puede surgir la inquietud: ¿por qué Mateo se levantó y siguió a Jesús? Con san Beda el Venerable (cf. CCL 122, 149-152) podemos responder a dicha interrogante: Jesús vio al publicano, lo amó y lo eligió. Entonces la clave para comprender la respuesta de Mateo está en el amor que Jesús le tiene, el Señor lo vio con la mirada interna de su amor más que con los ojos corporales y hace que su voz, sonido exterior, penetre lo más profundo de su corazón, donde solo la gracia espiritual puede alumbrar lo más profundo del hombre, ahí donde radican los verdaderos deseos de trascendencia. Esta gracia permite que Mateo comprenda que solo en el Señor el hombre puede encontrar el tesoro de su vida, superando la fascinación (avaricia) de los bienes terrenales.

Miramos también que el Señor en aquel momento ya coloca a Mateo como signo de contradicción (cf. Lc 2,34). La experiencia vocacional de este hombre fue ocasión para la conversión de algunos publicanos y pecadores; para otros, como los fariseos, en cambio fue motivo de escándalo, de rechazo o murmuración. Mateo, según la concepción de Israel de aquel tiempo, como recaudador de impuestos era considerado un pecador público (cf. Benedicto XVI, AG, 30-08-06), imposible que los fariseos acepten que Jesús, que dice llamarse y ser Hijo de Dios, comparta con este hombre impuro según los esquemas religiosos. Será Jesús quien los vuelva al mundo real a estos hombres recordándoles la condición pecadora del hombre e invitándoles a la misericordia con la exclamación del profeta Oseas: «Misericordia quiero y no sacrificios» (6,6).

Ahora bien, los cristianos hemos de comprender que detrás de cada vocación cristiana hay un verdadero initium fidei de hombres y mujeres que han permanecido indiferentes a los dones sobrenaturales y contemplando la obra del Maestro en la vida de sus elegidos emprenden su conversión. Cuando tengamos la tentación de murmurar la elección del Señor como la comunidad de fariseos, recordemos que quien llama a la misión es Él y sabe trabajar con instrumentos insuficientes. Pero, sobre todo, miremos que Jesús a nadie aparta de su amistad y no ha «venido a llamar a justos, sino a pecadores», porque «no tienen necesidad de médico los sanos sino los enfermos» (cf. Mt 9,12; Mc 2,17).

Amén

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Comentario